Informe sobre la calificación del concurso.
Piden su culpabilidad y la de Alfredo Rodríguez por "prácticas torticeras".
REDACCIÓN - VIGO 03/12/2010
Francisco Prada Gayoso y José González Vázquez aprobaron con sus votos la calificación como culpable del proceso concursal. Estos dos administradores proponen al juez como responsables a Horacio Gómez y Alfredo Rodríguez y como cómplice al auditor que validó sus cuentas, José Manuel Patiño. Piden para ellos cinco años de inhabilitación para administrar bienes ajenos. Algunas de sus tesis se explican a continuación.
Sin libro, pero con actas
La administración reflejaba en 2008 la desaparición de los libros de actas de la sociedad. Ahora indican que han aparecido 15 actas o copias de actas de entre 2000 y 2006, pero no un libro correctamente estructurado.
Existió dolo
En la generación de la crisis existió dolo o al menos culpa grave. Las graves irregularidades en la contabilidad impedían comprender la realidad de la situación patrimonial y financiera entre 2002 y 2006. Se enmascaró la obligación legal de disolución desde 2002 y por tanto la exigencia de someterse a un concurso.
Actas de hacienda
Los administradores consideran que las actas de Hacienda debían haberse provisionado pese a que algunas estén recurridas ante la justicia.
Amortizaciones y valores
A su juicio, la amortización de los jugadores debe hacerse con respecto a la duración de sus contratos. Mencionan el caso de Catanha, que se siguió incluyendo tras haber sido vendido. Tampoco comparten la activación de la cantera. Alfredo Rodríguez les explicó que Catanha había sido en realidad cedido y que la activación de la cantera es una práctica de la Liga. Dicen que Rodríguez dio una explicación confusa a una regularización de saldo en caja por 1,5 millones.
Sin relación con la realidad
Estas decisiones no son sólo errores de contabilización sino prácticas contables inadecuadas que buscaban una situación patrimonial que no se correspondiese con la realidad. Hablan de un grave incumplimiento de casi todos los principios del Plan General Contable Español, de prácticas heterodoxas y anómalas y de una huida hacia delante antes de 2006.
Los actuales, inocentes
Los demás miembros del consejo de Horacio Gómez no son culpables. Tampoco Barros ni Mouriño en esa etapa ni ya en el actual consejo. El informe dice que Mouriño no participó en las maniobras más torticeras y activó mecanismos idóneos para remediar la situación. A juicio de este informe, los actuales dirigentes del club aprobaron las cuentas al principio pero hicieron las correcciones oportunas de los defectos cuando los conocieron.
Un cómplice
Esto que consideran maquinaciones no habrían sido posibles sin la decisiva participación del auditor externo de la sociedad, José Manuel Patiño, que por negligencia o pleno conocimiento validó las cuentas, afirman. Patiño reflejó salvedades, pero no las más relevantes.
Ni fraude ni robo
Sólo solicitan la inhabilitación como administradores de Gómez y Rodríguez. Admiten que no realizaron alzamiento de bienes ni cometieron fraude. Y tampoco perjudicaron gravemente a la sociedad, sino a los acreedores. Por eso no se les puede reclamar daños y perjuicios.
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