viernes, 5 de septiembre de 2008

Expansión.com: “La colaboración entre el auditor del sector público y el del privado es buena fórmula”, por José Juan Blasco

“La colaboración entre el auditor del sector público y el del privado es buena fórmula”
Entrevista a José Juan Blasco

José Juan Blasco, recientemente galardonado por su trayectoria como profesional de la auditoría a la Administración Pública, cree indispensable avanzar hacia la homogeneización de las normas técnicas.
Expansión.com 05.09.2008

La Fundación para la Formación e Investigación en Auditoría del Sector Público (Fiasep) ha convocado este año, por primera vez, el Premio Mariano Zufía, en reconocimiento a una trayectoria profesional en el campo de la auditoría pública. El galardón ha recaído en José Juan Blasco, director de la Oficina Nacional de Auditoría de la Intervención General de la Administración del Estado. EXPANSIÓN ha hablado con el premiado sobre el marco normativo que rige su profesión y las particularidades de esta actividad.

Pregunta: ¿Qué supone para usted la recepción de este premio?
Respuesta: La concesión de este galardón ha supuesto el reconocimiento de los profesionales del sector a un trabajo de treinta años sobre la aplicación de las técnicas de auditoría en el ámbito público. He participado de manera muy directa en la elaboración del cuadro normativo de esta materia, tanto en el ámbito privado como en el público. Para mí es un gran motivo de satisfacción y no quisiera olvidarme de hacer una mención especial a todos los profesionales que desde las distintas instituciones se dedican al control y fiscalización de los gastos del sector público.

P.: ¿Considera que la función social del auditor del sector público está reconocida y valorada en su justa medida?
R.: Creo que queda todavía un dilatado camino para su reconocimiento social. Si bien en el sector privado la auditoría contable es una actividad profesional sobradamente conocida, en el ámbito público no es así. La asignación inicial de los trabajos de auditoría pública a determinados cuerpos de funcionarios y el encuadramiento funcional de la actividad dentro del ámbito del Derecho Administrativo Financiero explican la menor repercusión y proyección dentro del mundo económico en general.

P.: ¿Cuáles son los rasgos más significativos de la auditoría del sector público y las diferencias principales con respecto a la privada?
R.: La auditoría pública tiene generalmente un alcance mayor que la auditoría contable o mercantil. Al objetivo de la verificación de la legalidad contable en el ámbito público, el alcance debe extenderse a áreas de la legalidad presupuestaria y administrativa ampliando también los trabajos, según los casos, al análisis de la eficiencia y de la eficacia de los diferentes agentes auditados.

P.: ¿Cuál es el marco normativo actual que regula su profesión?
R.: El marco de la auditoría pública en el sector público estatal se encuentra en la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria. Participé en la redacción de dicho proyecto normativo y supuso el reconocimiento jurídico general de la existencia de un nuevo concepto positivo de auditoría pública en la legislación financiera española. Además de esta norma, se mantiene en vigor un real decreto de 1995 que desarrolla el régimen de control interno de la Intervención General del Estado y desde ésta se ha venido trabajando en un prolífico proceso de normalización contable, como resultado del cual se han aprobado diferentes normas técnicas de auditoría pública en los últimos años. Existen también normas especiales como la Ley General de Subvenciones de 2003, que contiene reglas específicas sobre la auditoría pública en materia de subvenciones y ayudas nacionales y comunitarias. A todo esto hay que añadir que las CCAA cuentan con su propia normativa reguladora del control interno y las entidades locales están sujetas a la legislación hacendística local.

Coordinación
P.: Frente a esta complejidad del escenario normativo, ¿cuál es la receta para una óptima coordinación entre normas?
R.: Juzgo especialmente relevante avanzar en fórmulas de colaboración entre los diferentes órganos de control, discurriendo hacia modos de actuar basados en patrones de auditoría única. Es obvio que sería muy conveniente llegar a una homogeneización de las normas técnicas de auditoría que utilizan las diferentes instituciones que tienen asignadas competencia en este ámbito. Al mismo tiempo debe reconocerse que en un terreno tan amplio como es la auditoría pública, sería recomendable un desarrollo de normas de auditoría que contemplase las diferentes áreas de gestión a través de manuales y guías que ayudaran a los auditores en su trabajo. Es tarea que ha de plantearse en un periodo corto de tiempo y que considero que no debería ser abandonada.

Claves del informe
P.: ¿Cuáles son sus recomendaciones para lograr un buen informe de auditoría?
R.: La claridad y la precisión son elementos esenciales. En el ámbito de lo público, la defensa del informe corto no es aconsejable en todos los casos, como sí puede ser en el ámbito de la auditoría contable. Es muy importante que el informe de auditoría pública se extienda a aspectos sobre el cumplimiento de los principios de eficacia y eficiencia, lo que no puede ser subsumido en los encorsetados informes cortos, sino que debe redactarse de manera que permita el conocimiento adecuado para un lector mínimamente curtido en materia de gestión pública y que no quede ningún hecho relevante fuera del informe.

P.: ¿Calificaría la profesión auditora de especialmente corporativista o gremialista?
R.: Los auditores se organizan en corporaciones que defienden sus intereses. Es obvio que existen intereses corporativos, pero también lo es que se trata de un sector muy competitivo y estructurado de forma oligopolística y ello hace que los objetivos de unos y otros profesionales puedan ser distintos.

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