Cómo aplicar el nuevo Plan General de ContabilidadEl nuevo modelo contable cumple con los objetivos de otorgar una mayor transparencia a nuestra contabilidad, con un propósito de adaptación a las normas internacionales. El mayor peso del principio de imagen fiel desplazando a otros criterios contables hasta ahora básicos como el de prudencia valorativa, obligará a revisar los criterios contables seguidos por las empresas, aplicando en muchos casos el valor razonable a la hora de registrar nuestras transacciones.
13.04.08 - JAIME SANTONJA LÓPEZ - VALENCIA
El inmovilizado de la empresaLa contabilización del inmovilizado respetará el precio de adquisición o coste de producción, pero con novedades. Sobre el tratamiento contable de los gastos financieros como parte integrante del inmovilizado en construcción, serán considerados como mayor activo cuando correspondan a financiación específica sobre activos que requieran de más de un año para estar en condiciones de funcionamiento. Si de la inversión surgen obligaciones de desmantelamiento o retiro, este pasivo, estimado a partir de los plazos y el coste previsto, deberá ser incorporado como mayor importe de la inversión.
Resulta igualmente importante el criterio que fija el nuevo Plan Contable para determinar si un activo es inmovilizado o debe contabilizarse en el grupo de existencias. Su calificación tiene además un efecto fiscal importante por el posible gasto por amortizaciones o la posible aplicación de la deducción por reinversión en el supuesto de venta.
Sobre el registro contable y la amortización de un inmovilizado material y de los diversos elementos integrantes del mismo se exige diferenciar las partes que puedan tener una vida útil distinta y un valor significativo.
Quizás uno de los aspectos de más difícil contabilización corresponda a las permutas. Si la empresa adquiere un elemento de transporte mediante la entrega de otro elemento usado nos encontramos con una permuta. En este caso la empresa debe estimar si está ante una permuta comercial, cuando los elementos permutados tienen distinta naturaleza o si por el contrario es una permuta no comercial, con la misma naturaleza.
El problema surge con el segundo caso comentado, ya que el nuevo plan contable nos obligará ahora a registrar el nuevo elemento de transporte por el valor contable del entregado, con las diferencias de registro contable con el IVA y el Impuesto de Sociedades.
Si la empresa quiere depreciar los elementos del inmovilizado debe considerar el cambio de términos, ahora se llama deterioro, y el nuevo método para cuantificar esta pérdida. La empresa deberá comparar el valor contable del elemento con su valor de mercado, o razonable, y la capacidad de este elemento de generar rendimientos futuros, mediante su estimación, procedimiento éste nada sencillo.
Activos para la venta
¿Qué ocurre si la empresa quiere vender parte de su inmovilizado? En este caso el activo se reclasificará contablemente, reconociendo una pérdida por la diferencia entre su valor contable y lo que esperamos obtener de la venta. Este supuesto no se contempla en el plan de las pymes.
Activos financieros
El capítulo relativo a los activos financieros es el que más desarrollo presenta. Como activos financieros se incluyen también las cuentas comerciales, con tres fases a la hora de valorarlas. Inicialmente por el valor razonable, que en operaciones inferiores a un año coincidirá con el nominal de la operación, el coste amortizado a determinar al final del ejercicio y el cálculo del posible deterioro, antes provisión por morosos.
Si la empresa contabiliza cuentas a cobrar de clientes a más de un año debe considerar que el registro se realizará según el valor razonable, esto es, actualizando los cobros esperados según el plazo, aplicando para ello una tasa de descuento adecuada según los intereses de mercado y el componente de riesgo. Esto significa que la venta a un cliente con un cobro a más de un año será registrado en el libro de IVA por el nominal de la factura y en la cuenta de clientes, como activo financiero que es, por su valor razonable.
Si al final del ejercicio estimamos que la cuenta del cliente no se va a cobrar, entra en juego el cálculo del deterioro. La empresa deberá hacer la mejor estimación posible de los cobros que pueda tener, según la cuantía y los plazos. Se trata de un procedimiento novedoso que difiere del criterio fiscal de antigüedad (seis meses) del Impuesto de Sociedades.
Los préstamos igualmente deben ser registrados por su valor razonable. Por este motivo, si debemos contabilizar un préstamo concedido a tipo de interés cero o inferior a mercado, el registro inicial supondrá que el saldo contable no coincidirá con el nominal de la operación.
Existencias
Para el cálculo del precio de adquisición, se incorporarán los intereses de aquellos productos que requieran de más de una año para su elaboración y tengan una financiación específica.
También es novedad la obligación de registrar como existencias la producción en curso de los empresarios y profesionales que prestan servicios. A partir de ahora la regla general es imputar el beneficio por la prestación de servicios en función del grado de realización, pero no siempre es fácil determinar el beneficio esperado de un servicio, por este motivo, si el empresario o profesional al cierre no adelanta el beneficio de un servicio en curso, al menos debe registrar en la cuenta de existencias la obra en curso que incluirá aquellos costes imputados directamente al servicio que aún no ha sido facturado.
Impuestos sobre beneficios
El registro del Impuesto de Sociedades también tiene sus cambios tanto a nivel conceptual y por el registro. El asiento se desdoblará por el efecto corriente y por el impuesto diferido.
Fondo económico
Siguiendo el principio de imagen fiel, la norma contable se guía por el fondo económico de la operación en lugar de la forma jurídica.
Así como ejemplo, ante una compraventa en un contrato privado de un inmueble y con la entrega del mismo al comprador en el plazo de dos años, podemos encontrarnos con dos operaciones, inicialmente con el contrato se puede registrar una venta del inmueble y por el uso durante dos años un alquiler.
Operaciones vinculadas
La norma contable exige registrar las operaciones entre partes vinculadas atendiendo a las condiciones de mercado. De esta forma si los precios pactados inicialmente difieren del mercado la diferencia será contabilizada según el sentido económico.
Por ejemplo si la familia propietaria de la empresa cobra unos alquileres por encima de mercado, la empresa registrará el gasto por alquileres por el importe de mercado y el exceso como un pago de dividendos.
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